¿Trabajas en exceso? Cuidado, puede causarte la muerte

¿Trabajas en exceso? Cuidado, puede causarte la muerte

El exceso de carga física, mental y emocional en los espacios laborales no es cosa de juego. Muchas personas a diario se someten a más actividad de la prevista por distintas razones, sin saber, que esta carga puede afectar zonas en su cerebro hasta incluso causarles la muerte súbita.

¿Eres de los que pasas más tiempo en la oficina? Te presentamos las consecuencias de “salir de último” de tu cubículo.

Las causas por trabajar en demasía varían, a veces, las personas asumen muchos compromisos lucrativos para obtener más ingresos, otras laboran para estructuras carentes de organización y planificación siendo víctimas de la improvisación y un sinfín de imprevistos.

También hay quienes están bajo la amenaza de un jefe que dista mucho de ser líder y que le asigna innumerables tareas solo por conservar su autoridad y condición de tirano, existen otras que trabajan de más porque su personalidad ansiosa así se lo exige.

En esta lista, no podemos dejar a un lado los que trabajan para escapar de otros problemas, persiguen con énfasis el éxito o simplemente este comportamiento los llena de placer, los hace sentir diferentes al resto.

No importan las razones, todos están propensos a los más perjudiciales efectos.

Una de las más evidentes es la soledad:

Una persona que trabaja en exceso difícilmente tenga una sana vida social porque las relaciones afectivas no se cultivan por falta de tiempo y por agotamiento físico y mental. Esto no solo repercute en el círculo de amigos, incluye la familia en general, la pareja y los hijos.

Bajo rendimiento

Resulta muy curioso y contradictorio, pero a más trabajo menos resultados efectivos y esto se debe a que el esfuerzo físico y mental sostenido causa agotamiento, cansancio y pérdida de la motivación porque el sujeto termina realizando sus asignaciones por inercia y repetición, dejando a un lado la inspiración, inventiva y creatividad.

Una persona con mucho trabajo a largo plazo se vuelve hostil, desanimada, improductiva e incluso puede llegar a la depresión al no encontrase entusiasmado con lo que hace.

Padecimiento de enfermedades

El exceso de trabajo conlleva al estrés y en consecuencia a la vulnerabilidad del sistema inmunológico. Por eso es muy frecuente que la persona padezca de gripes o resfriados constantes y alergias, especialmente en la piel.

Laborar tantas horas continuas distorsiona los hábitos del sueño y la alimentación, esto causa insomnio, pérdida del apetito, mala digestión, gastritis, úlceras, estreñimientos, continuos dolores de cabeza o un exceso de debilidad.

En este renglón los problemas de hipertensión, circulatorios y los dolores musculares no se descartan. Tampoco las afectaciones que pueden padecer los cartílagos y las articulaciones por problemas posturales y movimientos repetitivos sin pausas o descansos.

Las más graves

La diabetes debido al sedentarismo y los cambios en los hábitos de alimentación

Síndrome burnout que no es más que un desgaste total que trae consigo frustración, estrés, ansiedad, mucho cansancio, depresión que puede llevar a la persona a quitarse la vida.

Síndrome karoshi que no es otra cosa que la muerte por exceso de trabajo y está asociado a derrames cerebrales y paros cardiacos.

Por eso, presta atención si…

  • Estas siempre irritado
  • Eres el último quien se va de la oficina
  • Andas deprisa
  • No piensas más que en trabajo
  • Te llevas tareas sin culminar a casa
  • No recuerdas algunos episodios diarios
  • No te concentras
  • Hablas muy rápido y atropellas a tu interlocutor
  • Inviertes algunos términos cuando te expresas y las sílabas de algunas palabras cuando tipeas

¿Cómo evitarlo?

No existe un plan o estrategia específica a seguir, en principio tienes que tomar la decisión de cambiar tus hábitos laborales.

Nadie aprende por experiencia ajena, así que muchos sufren graves consecuencias antes de cambiar de escenario.

Siempre es positivo evaluar las señales de alerta en tu trabajo antes que sea demasiado tarde.

Un trabajador productivo no es precisamente el último en salir, sino quien rinde dentro de sus horarios.

La puntualidad, disciplina, planificación y organización son factores claves. Muchas veces el trabajo se acumula por improvisación y cambios de tareas o actividades de último momento.

Es importante también ser muy asertivo con los jefes y compañeros de trabajo. Pedir con cortesía las especificaciones de las funciones o roles a desempeñar y los horarios a realizarlo es fundamental.

¡Tener límites también depende de ti!

Las vitaminas son tus aliadas

En extenuantes jornadas laborales es bueno ingerir alimentos que contengan vitaminas que contrarresten la fatiga, el cansancio, oxigenen el cerebro y ayuden a mantener la energía y el entusiasmo.

Consume vitamina B9, mucha vitamina B6, B12 y vitamina C. Come frutas porque son una fuente de energía, también granos por su aporte de calorías y fibras. No descartes el consumo de proteínas.

Pero sobretodo asume el control, no dejes que otros te agobien y perturben tu paz.

Add Comment